Mordedores para cachorros: cómo superar la dentición sin destrozos
Teilen
Si tienes un cachorro en casa, ya lo sabrás: muerde absolutamente todo lo que encuentra. Zapatos, patas de mesa, cables… Es una etapa normal del desarrollo, pero conviene encauzarla bien. Te contamos cómo sobrevivir a la dentición con la ayuda de un buen mordedor para cachorros.
Por qué tu cachorro muerde todo
Entre los 3 y los 6 meses, al cachorro le caen los dientes de leche y le salen los definitivos. Ese proceso le genera dolor y picor en las encías, y morder le alivia. Además, los cachorros exploran el mundo con la boca, igual que los bebés humanos con las manos.
Cuánto dura la dentición
La fase más intensa de mordida va de los 3 a los 6-7 meses, cuando termina de salir la dentadura definitiva. A partir de ahí la necesidad de morder baja mucho, aunque algunos perros mantienen el gusto por mordisquear de adultos, sobre todo si no han tenido juguetes adecuados de pequeños.
Los riesgos de no darle dónde morder
Si no le ofreces alternativas seguras, el cachorro morderá lo que tenga a mano, con consecuencias:
- Destrozos en muebles, zapatos y ropa.
- Peligro real al morder cables eléctricos u objetos pequeños que pueda tragar.
- Hábitos de mordida que, si no se corrigen ahora, se mantienen de adulto.
Cómo elegir un mordedor seguro
No vale cualquier juguete. Para la dentición busca:
- Material resistente pero no demasiado duro: debe ceder un poco para masajear la encía sin dañar el diente.
- Tamaño adecuado: ni tan pequeño que pueda tragarlo, ni tan grande que no pueda manejarlo.
- Sin piezas que se desprendan ni materiales tóxicos.
- Textura interesante: relieves o nudos que le resulten agradables.
Un mordedor resistente para cachorros cumple estos requisitos y aguanta el mordisqueo diario. Para los perros a los que les gusta tirar y jugar, una pelota de cuerda de cáñamo natural también ayuda a desahogar la mordida y limpia los dientes de paso.
Un truco que alivia el dolor: el frío
El frío calma las encías inflamadas. Puedes meter un rato el mordedor en la nevera (no en el congelador, que lo pone demasiado duro) antes de dárselo. Sentirá un alivio inmediato y le resultará mucho más atractivo que cualquier zapato.
Redirige, no castigues
Cuando muerda algo que no debe, no le riñas: simplemente retíralo y ofrécele su mordedor. Cuando lo acepte, prémialo. Así aprende qué sí puede morder. Ten varios mordedores repartidos por casa y ve rotándolos para que no se aburra.
La dentición dura unas semanas y se pasa. Con un par de mordedores seguros, un poco de paciencia y mucha redirección positiva, protegerás tu casa y, sobre todo, la salud de tu cachorro.
